MARATON: Cap 6,7&8
Capitulo 6
El timbre sono exactamente a las 5 de la tarde. Con solo una bata cubriendo su cuerpo, fue hasta la puerta. Era Linda con bolsas de ropa en sus manos y una enorme sonrisa en su rostro.
-Alguien me dijo que podrías necesitar ayuda...
Joseph pensó al instante Susan.
La acompaño hasta su habitación donde desempaco todo lo que había en las bolsas. Con la boca abierta Susan observo todas las prendas maravillosas y por supuesto caras que Joseph había pedido para ella.
- ¿Porque tres vestidos?
- El dijo que asi escogerías el que mas te guste- Linda le sonrio ampliamente, antes de tomar uno en sus manos- Este es perfecto para ti.
Susan también pensó lo mismo. El vestido era blanco a la altura de las rodillas, de tirantes dejando toda la espalda al descubierto con algunos toques en dorado. Era hermoso.
Decidida tomo el vestido para ponérselo. Al salir del baño Linda la esperaba sentada en la cama hablando por teléfono muy bajo.
Al parecer hablaba con Peter William.
-¡Si cariño! Que te parece mañana a las 5? ¡Perfecto!- Solto un suspiro- Tambien te amo... Nos vemos.
Susan hizo un sonido para que su amiga se diera cuenta de que esta allí.
Linda sonrojada se levanto y le guiño el ojo al observarla bien.
- Te queda esplendido!
- Te parece esplendido una mujer que parece una ballena?
- No seas exagerada Susan... El embarazo te sienta de maravilla.
- Te creeré- La tomo por los hombros para mirarla tiernamente- Lo amas, no?
- Con toda mi alma- Susurro Linda en un suspiro. Sus ojos brillaban como dos luceros.
- Es bueno saber que todavía hay amor por ahí para otras personas...
- ¡No digas eso Susan!
- Es imposible que para mi llegue ese amor Linda... Me tendre que casar de un momento a otro con un hombre que me odia por haberme quedado embarazada...
- ¡No te odia!- La interrumpió su mejor Amiga.
- No lo expresa, pero se que por dentro lo siente asi- Se limpio algunas lagrimas que acababan de derramar sus ojos, para volver a mirar a Linda- Ahora maquilla este rostro demacrado antes de que la familia de Joseph salga corriendo al verme.
Una hora después Joseph toco el timbre. Espero impaciente 5 minutos en la puerta. A punto de tocar otra vez, la puerta fue abierta.
Aparecio frente a el Susan tan hermosa que casi hace que se le detenga el corazón. Tenia un hermoso vestido blanco, el cabello levemente recogido y un maquillaje tan natural que la hacia ver fresca y relajada.
- Te vez muy bien- Susurro casi para si mismo.
- Gracias- Sus mejillas se sonrojaron- Nos vamos?
- Si, claro.
Susan entro al carro en el que tantas veces había estado.
Unos 20 largos minutos después, llegaron a una enorme casa Blanca al estilo victoriano. Era la casa de los padres de Joseph.
Estacionaron detrás de un lindo Lincoln Azul. La ayudo a salir del auto como todo un caballero.
La casa era aun mas hermosa por dentro. Estaba adornada de fotos familiares, objetos hechos a mano; de todo haciendo del lugar un hogar.
Al entrar al enorme salón acompañada de Joseph quedo con la boca abierta. Era enorme. Era muy acogedora y tranquila. Y de alguna extraña manera sus padres estaban allí.
-¡Mama!
- Cariño...
Su pequeña madre estaba tan hermosa como siempre. Con sus cabellos oscuros callendo como cascada por su espalda. Con sus ojos tan grisáceos y llenos de ternura como siempre.
-¡Pense que estaban de viaje!
- Lo estábamos hace unos días, pero Joseph nos llamo...
Fue la voz de su padre quien sono a su espalda. La recibió con los brazos abiertos para ella, y sin dejarla de abrazar beso sus cabellos tan parecidos a los de el.
- Te vez tan hermosa tesoro- Murmuro emocionada su madre acariciando su vientre.
- Pero...
- La señora Denise es todo un sol, cariño...
- Gracias por ese cumplido...
Volteo al escuchar la voz de una delicada mujer a sus espalda. Joseph era la viva imagen de su madre. Esta se veía tan tierna y delicada como todos comentaban en el trabajo que era.
El padre de Joseph no tardo en aparecer y rodear a su esposa por la cintura. El señor Paul Jonas era el mas divertido de la familia. Lo había visto con frecuencia en la empresa los primeros años de trabajo, pero ya que se había retirado dejándole el imperio a sus hijos pasaba muy pocas veces.
-Un gusto señores Jonas.
- Solo Denise, cariño- Le apretó la mano suavemente entre la de ella.
- ¿Por que no vienes a conocer a los demás integrantes de la familia?
- Claro Señor Paul.
Acompañada del padre de Joseph, fue trasladada a una area justo al lado del gran salón. Sentados en un mueble a simple vista estaba el Mayor de los Jonas, Kevin. Era medico y estaba casado desde hace 5 años con su amada esposa Danielle.
Unos instantes después apareció una niña corriendo frente a ella, hasta llegar a los brazos de su padre Kevin.
- ¿Quien eres?- Pregunto la pequeña en brazos de su padre.
- Ella es La novia de tu tio Joe, Annie- Respondio por ella Paul acariciando los bucles que caian de su cabellera.
- Hola soy Annie.
- Hola Annie, yo soy Susan.
- Eres muy linda- La niña sonrio ampliamente, antes de posar su manita en su vientre- ¿Es un bebe lo que hay alla adentro?
Kevin solto una risita al oir la curiosa pregunta de su hija de 4 años.
-Si, un pequeño bebe de tu Tio esta aquí adentro...
- Tendre otro primo?!- Le pregunto con los ojos iluminados.
- O prima... Quieres otro primo?
- ¡Genial! Le dire al tio Joe que quiero una prima para jugar a las muñecas.
La pequeña Annie bajo de los brazos de su padre, para correr hacia la esquina del salón donde estaba Joseph de espalda a ellos hablando con su hermano Nate.
- Es todo un amor...
- Asi que mi hermano será papa...- Murmuro Kevin divertido sin dejar de mirarla.
- Algo asi.
- Eso si que es una sorpresa. Pense que nunca seria padre.
- No le hagas caso Susan- Danielle golpeo el hombro de su marido- Nunca digas nunca. Si va a ser papa es por que lo anhela mucho.
Susan pensó que gracias al cielo no sabían que el bebe había sido un error. Una noche de pasión había desencadenado este nuevo ser que crecia dentro de ella.
-Ahora vamos para que conoscas a los demás de la familia.
Paul la llevo consigo hasta donde se encontraba Allie la esposa de Nate, con Annie en sus piernas.
- Allie te presento a Susan.
- Asi que tu eres la famosa Susan...
Sus mejillas se tiñeron de rojo al escuchar lo que decía la esposa de Nate. Habian hablado entonces mas de una vez de ella.
-Y tu eres Allie, la esposa de Nate.
- La misma- Le dedico una amplia sonrisa- Pero ven siéntate conmigo.
- Puedo tocar al bebe?- Pregunto Annie justo al lado de ella.
- Claro que si cariño... En este momento se esta moviendo.
- Tienes 5 meses, no?
- Cinco meses y medio...
- Yo siento que voy a explotar- Dejo caer su espalda en el cojin, sin dejar de acariciar su vientre- El mes que viene cumplo los 9.
- Que será?
- Abby. Una niña-Miro con amor de reojo a su esposo que hablaba aun con su hermano- El escogió el nombre. Esta muy emocionado.
Se le hizo un nudo en la garganta a susan. Eso nunca pasaría con Joseph. Nunca la miraría con Amor. Nunca le diría que estaba emocionado por el bebe que esperaban.
Las ganas de llorar la invadieron. Queria huir de la vida de el. Estar solo con su pequeño. Era todo lo que necesitaba en su vida.
-Es hora de cenar- Anuncio Denise apareciendo en la sala con su esposo tomados de mano.
- Donde esta Jackie?- Pregunto la voz profunda y sensual de Joseph.
Hacia que el corazón le saltara dentro del pecho. Todo en el la cautivaba.
-¡Llegue Familia!
La hermosa mujer de un metro setenta apareció en la sala. Con su cabello castaño oscuro cayendo con suaves ondas hasta la cintura, su maquillaje perfecto, su manicure recién hecha; era la viva imagen de una diosa, y por supuesto era la menor de los hermanos.
Era la mismísima Jackie Jonas.
A su lado se encontraba un chico joven y guapo. No dejaba de pasarle el brazo por los hombros.
- Hola Josh...
- ¡Hola Denise! Sentimos llegar tarde. Las calles están repletas de gente.
- No te disculpe cariño. Si hubiera sabido que mi pequeña estaba con otra persona, tendría mas de veinte llamadas perdida en su teléfono pero estaba contigo.
Todos se saludaron afectivamente mientras caminaban al comedor.
Los tres hermanos mayores parados frente a la mesa, le hizo ver lo guapos y tan parecidos que eran. Pero tan diferentes por dentro.
Un rato antes de sentarse se entero por lo que hablaban los hermanos mayores, que Josh era el Mejor Amigo de Jackie.
Sentada junto a Joseph no podía estar mas incomoda. El hablaba con todo el mundo excepto con ella, por lo que le toco comer en silencio sin dejar de ver el plato.
-Familia necesito hablar con ustedes.
Al escuchar su voz no pudo evitar levantar la mirada. Todos los observaban a ambos.
-Quiero aprovechar esta ocasión tan especial para la familia- Esta vez su mirada fue hacia ella- Susan se que esto es inesperado...
Que no lo haga, pensó Susan suplicante al tiempo que sentía que una corriente le recorría el cuerpo al entrar en contacto sus manos con las de el.
-Pero necesito hacerlo cuanto antes... Tantos años conociéndonos... Un pequeño tesoro crece dentro de ti. Parte de nosotros dos... Quiero compartir mi vida contigo... Mi corazón ya no lo aguanta mas, y necesito pedirte que seas mia para siempre. Asi que... ¿Te casarias conmigo?
Los suspiros de las mujeres en la mesa indicaban que eran las palabras perfectas. Las palabras perfectas que le diría un hombre a una mujer si estuviera enamorado de esta. Pero no eran perfectas para ella. Eran parte de la mentira por la que se iban a casar. Solo importaba el bebe.
Con la familia esperando impaciente. Con Katie, la mama de Susan esperando con lagrimas en los ojos esperando una respuesta de su hija.
Resignada y con los ojos llenos de lagrimas dijo <Si>. Lagrimas soltaba por que todo fuera real, y no solo una falsa mentira.
Joseph le coloco el anillo de diamantes en el dedo anular izquierda, para luego besar su frente con total delicadeza.
Asi cerraron el trato de la noche. Solo un trato.
Capitulo 7
Una hora después todo iba en silencio dentro del auto. Habían salido de Casa de los padres de Joseph riendo, Pero ahora que estaban solos la incomodidad volvia.
La familia de Joseph no podían tratarla de la mejor manera. El cariño que les tenia ya era inmenso.
El problema seguía siendo el. Sentia que el dedo anular izquierdo le pesaba.
Ahora todo iba a hacer diferente.
Su madre y su padre se quedarían una semana en colorado. Una semana en la que prepararían la boda que se celebraría el próximo sábado.
Una semana en concreto para estar unida en definitivo con el Magnate y Soltero codiciado de la ciudad.
Al llegar a casa como todo un caballero la ayudo a bajar del auto. Nerviosa e indecisisa lo invito a pasar a tomar una taza de café. Solo una.
Decidida camino hasta la cocina dejándolo solo en la sala. Prendio la cafetera. Se despojo de los tortuosos zapatos que la estaban matando.
Solto su cabello dejando que cayera en unas suaves ondas atravez de su espalda. Se sentía mas comoda estando en casa.
La cafetera indico que el café estaba listo. Tomo dos tazas, el azúcar y un pequeño recipiente de leche en una bandeja para dirirgirse de nuevo a la sala.
Joseph se veía relejado sobre el sofá. La corbata descansaba en el brazo del sofá. La camisa estaba arremangada hasta los hombros, dejando dos botones abiertos al inicio de su pecho. Un dios en carne y hueso.
Volteo de inmediato al escuchar sus pasos. Se levanto rápidamente para ayudarla con la bandeja, dejándola esta vez en la pequeña mesa de enfrente.
- Tiene el sueño profundo, eh?
- ¿Qué?
- El cachorro. No se ha movido desde que llegamos.
El pequeño cachorro llamado Cokkie, descansaba sobre el pie de la mesa durmiendo plácidamente.
-Su vida no es tan complicada como la mia.
Este le dirigió una mirada fulminante al sentarse junto a ella en el sofá.
- Lo dices por mi?
- Lo digo por todo lo que ha pasado, de acuerdo?
Sin decir nada mas, volvió a descansar su espalda sobre los cojines sin dejar de observar cada movimiento de Susan.
1 Cucharada de azúcar para su café. Parecia no olvidar la costumbre.
- Gracias- Susurro al tomar el café de manos de esta.
- Siento como si me hubiera pasado una aplanadora por encima- Se quejo Susan moviendo su cuello de un lado a otro.
- Dejame ayudarte con eso.
Sus manos se posaron sin previo aviso sobre sus hombros. Eran unas manos fuertes y grandes. La hacian delirar.
Delicadamente fue masajeando el area de su cuello, que estaba realmente tensa.
Como si no pudiera evitarlo solto un suave gemido al sentir de nuevo las manos de el masajear sus hombros.
Se acerco a ella poco a poco. Cuando no pudo evitarlo sentía el aliento masculino en su oreja que la acariciaba volviéndola loca.
La volvia loca. Moria por lanzarse sobre el y besarlo. Quería con ansias volver a probar esos labios carnosos.
Joseph pareció leerle los pensamientos. De un momento a otro delicadamente la volteo hasta quedar frente a frente a el.
Los ojos Caramelos brillaban de deseo. Deseo anhelado que sentía por ella.
Sus labios estaban a tan solo pocos centímetros de ser tocados.
No aguantaba mas, asi que por primera vez en la vida ella dio el primer paso.
Sus labios eran tan suaves y dulces como ella siempre recordaba. Las manos de el apretaban su cuerpo al de ella para que le fuera imposible salir.
Su primera regla era no volver a dejar que el la tomara en sus brazos, pero hay estaba tan desesperada y con el corazón latiendo a mil por hora en su pecho.
-Esto no debería estar pasando...-Susurro Joseph volviendo a tomar sus labios entre los de el.
Aquellas palabras la hicieron devolver a la tierra. Aquello no debería pasar. Su futuro matrimonio no seria mas que para el bien del bebe que no paraba de morverse dentro de ella. Su nuevo juguete eran las mariposas que revoloteaban en su interior.
Con la mayor de las fuerzas se separo de el. Ambos respiraban agitados por el apasionad beso que acaban de compartir.
Y de pronto los ojos acaramelados de Joseph pasaron estar llenos de deseos a llenos de resentimiento y odio.
- Eres asi con todos los hombres? Tratas de hacer lo posible para tenerlos a tus pies, no?
- Como?- Pregunto Perpleja.
Irritado se levanto de un solo golpe del sofá. Recogio su chaqueta para colocársela de nuevo. Se digirió a la puerta. Antes de irse, parado junto al marco volteo a verla.
-Mañana te quiero lista a las 8 de la mañana para ir a ver los anillos. Aprovechamos para pedir el certificado y las pruebas de sangre. Adios.
Y sin mas salió por la puerta, entrando a su auto y desaparecerse en menos de un minuto.
-Los Declaro Marido y Mujer. Puede besar a la novia.
Los aplausos estallaron a su alrededor. Joseph la agarro delicadamente por la cintura para unir sus labios en un frio y seco beso. Esa no era la boda que imaginaba desde que tenia 8 años.
Queria un beso tan apasionado como el que se había realizado hace una semana en la comodidad de su casa pero desde entonces el trataba de ignorarla lo mas que podía.
Una mano se poso sobre su hombro y se encontró con su la mirada melancolica de su madre que estaba llorando desde que había salido al pasillo hacia al altar.
Su padre la abrazo fuertemente como cuando era pequeña, y susurrando en su oído la misma frase de siempre <Se Feliz mi pequeña. Sobre todas las cosas en la vida, se Feliz>. Aquellas no eran las palabras que quería escuchar el dia de su boda falsa. Pero eso solo lo sabían ellos dos.
Miles de personas mas la felicitaron. Entre ellas Linda que estaba mas radiante que siempre con el Guapo chico de cabellos castaños y ojos celestes. Peter William. Lloro de felicidad junto a su amiga, por supuesto sin dejarle de desear las mas grande de las felicidades.
Su prima estaba allí, por supuesto. Con un vestido color crema ajustado a su cuerpo, se acerco hacia ella apartándola del grupo.
-Eres Feliz Su?
Los ojos volvieron a llenársele de lagrimas.
-Sabes por que lo hago Ash...
- Es tu felicidad susan. ¿Qué haras con un hombre que no lo amas?
- Puedo llegar a quererlo mucho Ash...
Esta vez su mirada se dirigió a su esposo que no paraba de reir a carcajadas con sus amigos.
-Pero y el Susan? ¿Te podrá llegar a querer después de 3 matrimonios?
- Lo hago por el bebe Ashley.
Su prima quien tantas veces la había tratado de convencer para que le dijera a Joseph todo sobre el embarazo. Parecia que de un momento a otro cambio de opinión.
- Con el tiempo veremos que pasara Ashley. Todo lo dira el tiempo- Le mostro una tierna sonrisa- Pero cuéntame como te va por alla?
- Me regreso mañana, pero eso ya lo sabes.
- Algun militar que haya conquistado el corazón de mi prima?
Ashley se sonrojo hasta la coronilla.
-¡Asi que hay Alguien!
- El Sargento Miller. Es guapo, pero todos aseguran que tiene novia en Washington.
- Averigua si es verdad!
- ¡No! ME muero de pena
- Quien era la chica fiestera de nosotras?- Le pregunto Susan sonriendo ampliamente.
- Yo...
- Y quien quedo embarazada?
- Tu...
- Exacto! Disfruta la vida por mi Ash! Conoce a Sargento, conquistalo y traelo a colorado.
- Eres la peor- La reprendió Ashley abrazandola fuertemente.
- Pero asi me quieres.
- Me prestas un rato a la novia?
Esta vez fue la voz masculina y aspera de Joseph quien sonaba a su espalda. El la esperaba con la mano estirada esperando que ella la tomara. Ashley en un momento de desesperación la empujo hacia a el y desapareció al instante.
Los grandes dedos se entrelazaron con los de ellas. Le presento desde primos y tios, hasta mejores amigos.
Por ultimo se encontraron con los paparazzis haciendo cualquier tipo de pregunta.
Susan solo sonrio mientras se pegaba cada vez mas a Joseph.
En ese momento ella solo pensaba una cosa. El titular del dia de mañana que podría decir " El Soltero mas Codiciado se caso por obligación" "¿Se caso por el bebe?" "¿Sera de el, o solo es una artimaña de otra chica para sacarle dinero?"
Se le había acabado la vida de Soltero Codiciado y quizás todo se debía a ella.
-Buenas amigos. Ya el Salón está listo para la fiesta, pueden pasar.
Denise Jonas esperaba a todos los invitados en la entrada de su casa. La ceremonia se había celebrado en su magnifico jardín y la recepción se celebraría en el gran Salon dentro de la casa.
Susan miro horrorizada a su amiga Linda. Queria huir y no celebrar esta ocasión. Para ella no era una celebración. Solo era una autentica pesadilla.
Capitulo 8
La recepción termino muy tarde. Luego de despedir a todos los invitados, incluyendo a sus padres que fueron los últimos en irse se despidieron de toda la familia Jonas para irse a su nuevo hogar. El apartamento de Joseph.
En estos momentos llevaba una pequeña maleta para el apartamento. Estaba nerviosa. Primera vez que iba a casa de el.
Ansiaba tener una noche de boda en todo el sentido de la palabra, porque Joseph no podía viajar para una luna de miel normal. Estos días no eran fáciles para la empresa. A pesar de insistencias de sus hermanos asegurándole que no necesitaban su ayuda, el decidió quedarse.
Pero todo no iba a hacer como pensaba. Al llegar la ayudo a bajar del carro, y la guio por el vestíbulo hasta al ascensor. Introdujo la llave y presiono el ultimo botón. El pent-house.
Se encontró con un apartamento moderno, sofisticado y por supuesto muy varonil. Casi todo eran colores marrones, negros y grises. Era un lugar muy lindo, pero no tenia ese calor familiar que tenia la casa de sus padres a simple vista.
-Bueno este es mi apartamento. Alla esta la cocina, la lavandería, un pequeño despacho, un cuarto de juegos, y mi habitación- iba señalando cada espacio hasta llegar a las dos puertas caobas enormes.
- Lindo- Susurro observando la cama.
Era una cama enorme. Al igual que los objetos de la sala era muy moderna y estaba cubierta por un acolchado marron. El closet en una esquina estaba abierto dejando ver su ropa a simple vista. El aire todavía olia a su perfume. Todo olia a el.
-Pero hay una mala noticia. Solo hay una habitación con una cama, y un sofá en la sala y otro en el cuarto de juegos. No creo que quieras dormir en un sofá, y yo tampoco quiero renunciar a mi cama por ello. Asi, creo que tendremos que compartir la cama.
El alma se le cayo a los pies. Esperaba tener un matrimonio normal. Con algo de intimidad. Pero al parecer para el ya suponía un problema tener que dormir en la misma cama.
Era definitivo el matrimonio era solo por el bebe. Solo de conveniencia. No sabia por cuanto podría soportar esto, pero estaba segura que poco a poco lo podría sobrellevar. No siempre tendría el corazón de hierro.
Observando el lugar, se acerco lentamente hasta sentarse en el borde de la cama. Joseph lo vio como un ‘Si' rotundo a la idea de compartir la cama solo para dormir.
Mordiendose el labio inferior y jugando con las piedritas de su hermoso vestido de novia color marfil, volvió la vista a el.
- Donde esta el baño?
- Aquella puerta- Señalo a su derecho otra puerta caoba doble.
- Eh... Podria... Necesito...- Tartamudeo acariciando su abultado vientre.
- Claro, te dejare a solas para que te cambies.
Frustrado cerro las puertas a su espalda.
¿Cómo iba a soportar tanto tiempo con una mujer tan hermosa en su habitación y en su cama y sin hacer nada mas que dormir?
Seria la peor pesadilla que podría vivir, pero no podría arriesgarse a nada.
No quería hacerla sufrir y tampoco quería sufrir de nuevo el.
Desato su corbata. Arremango su camisa y con decisión se dirigió hacia al bar. Necesitaba un trago fuerte para poder pensar otra cosa que no fuera su actual y hermosa esposa desnuda dentro de su habitación.
Quince largos minutos después toco la puerta. Susan respondió un ligero "Pase". Entro de nuevo en su habitación. Esta vez en la mesa de la esquina donde siempre trabajaba hasta tarde, estaba la maleta de Susan abierta dejando ver todos los colores que habían en ella. El vestido de novia que le había regalado su Madre y su Suegra descansaba sobre el espaldar de la silla.
Su mirada la busco impaciente y la encontró. Con el cabello cayéndole por los hombros sentada en el lado derecho de la cama, con tan solo un camisón rosa que llegaba un poco mas debajo de la rodilla.
Parecía nerviosa y no dejaba de acariciar su vientre.
-Que ocurre?
- Esta bastante despierto- Susurro acariciando de nuevo el vientre.
- Siempre esta asi a estas horas?
- Aveces si, aveces no.
Con decisión se acerco hasta ella. Tuvo que agachar el rostro para poderla observar a los ojos. Su mano derecha se poso sobre el vientre de Susan, y al instante sintió una patada del bebe.
Se arrodillo hasta quedar su rostro a la altura del bebe. Acaricio suavemente con las dos manos el vientre.
-Cariño, se que eres bastante inquieto, pero debes recordar que tu mami quiere descansar.
Otra padatita al instante. El bebe parecía escuchar la voz de su padre.
Levanto la mirada hacia Susan, y encontró sus ojos brillantes de emoción. Le parecía perfecto que Joseph hubiera tenido un detalle cariñoso con ella o por lo menos con el bebe que descansaba en su vientre.
Inquieto por su mirada se levanto de nuevo. Camino hacia al baño no sin antes despojarse de su camisa.
Minutos después salió con tan solo unos bóxers negros cubriendo su atractivo cuerpo. Susan se quedo sin aliento bajo las sabanas al verlo. Era tan perfecto como lo recordaba.
Apago las luces y camino hacia el otro lado de la cama. No hacia falta tocarse, ya que la cama era lo suficientemente grande para dormir cuatro personas.
- Descansa Susan...
- Tu también Joseph.
Esas fueron sus ultimas palabras antes de caer en un profundo y largo sueño.
Era de dia cuando Susan abrió los ojos de nuevo. Las cortinas estaban ligeramente abiertas dejando entrar la luz por las ventanas. Los números color rojo del reloj marcaba que eran las 8:20 apenas.
El bebe estaba inquieto de nuevo por la mañana. Se estiro fuertemente, levantándose de la cama. El lugar pareció bastante callado. Era de esperarse si solo se encontraba ella sola.
Joseph había ido a trabajar tan temprano como de costumbre.
Fue al baño, tomo una ducha para luego ponerse algo comodo con unos pantalones pre-mama y su franela favorita manga larga color gris con un enorme Mickey al frente.
Al salir de la habitación, pudo apreciar con mas claridad el espacio. Era tan hermoso como se veía de noche. Con la brisa entrando por el enorme balcón donde se observaba la ciudad de colorado llena de nieve. Era el lugar perfecto para pasar Noche Buena que se celebraría en tan solo una semana.
Un ruido en la cocina la hizo volver al presente. Asustada tomo un palo de Golf tirado en el piso, que debía pertenecer a Joseph.
Atraveso el marco de la puerta con un nudo en la garganta. Profirio un grito al ver una menuda mujer blanca, de cabellos castaños frente a la cocina. La mujer levanto las manos pidiendo que no le hiciera nada.
- Quien eres?
- Tranquila Susan. Soy Marie, la ama de llaves de Joseph, ok? Llevo trabajando para el mas de 8 años. Vengo todos los días desde la 7 de la mañana hasta la 6 de la tarde luego de preparar la cena.
Susan pareció calmarse. Solto el palo de Golf en el piso y se sento sobre la banqueta de madera.
-Lo siento. No sabia nada de ti...
- Supongo que se le olvido decirte. Eso no es normal en Joseph. Siempre olvida las cosas. Ahora- Volteo a verla sonriéndole ampliamente- Que quieres para desayunar? Tu solo di lo quieras.
- No se...
- Cereales, huevos...
- Todo eso producen nauseas en mi.
- Que tal Waffles? Prepare esta mañana para Joe. Casi todos los días come lo mismo. Son sus favoritos.
- Los Waffles estarían perfectos.
- Entonces que no se diga mas, Waffles a la orden.
- ¿Joe?
- Asi le dicen todos los miembros de su familia. Lo llaman asi desde que esta pequeño. Trabaje para la familia Jonas hace años. Tuve dos hijos, y luego empece a trabajar para Joe cuando tan solo tenia 21 años y se mudo a este apartamento.
- A traido a muchas mujeres para aca?
La duda la comia por dentro. Nadie mejor que ella podría saber de el.
-Solo a sus esposas. Asi que no hay de que preocuparse.
- Solo...
- Se porque lo preguntas cariño, pero las ultimas mujeres que han entrado aquí en los últimos años son su madre y su hermana.
- Siempre a sido asi?- Pregunto mordiéndose el labio inferior. Apenas había probado la comida.
- ¿Asi de Frio, amargado, serio, cabezota, y todo lo demás?
- Si- Respondio soltando una carcajada por todo lo que había dicho sobre el.
- No, no siempre fue asi. De pequeño fue el niño mas animado y sonriente de la familia. Cometia travesuras y abrazaba a todo el mundo para demostrar su amor. Todo cambio después de su primer matrimonio.
- Y que le paso?- Le pregunto mas interesada en saber de el.
- Con el tiempo lo sabras cariño. El te lo dira con el tiempo.
- Y si nunca lo hace?
Sentia un nudo en la garganta.
-Lo hara. Solo espera que el tiempo lo diga todo. Ahora Susan, a cambiarse.
- Porque?- Refunfuño mientras era empujada por Marie de nuevo a la habitación- Asi estoy realmente comoda...
- Comoda para estar en casa, pero no para salir.
- Pero no voy a ir a ninguna parte- Replico sentadose sobre la cama. Marie iba mostrándole algunas de sus ropas para que escogiera la ideal.
- Eso no fue lo que dijo Jackie. Me pidió que te dijera que estuvieras lista a las 12:30 para ir a comer.
- Esta bien, tardare solo unos minutos.
Horas después Joseph pulso el botón del pent-house. Estaba cansado. Solo quería llegar a la comodida de su hogar y descansar muchas horas. Las puertas se abrieron y todo estaba en silencio.
Camino de largo hasta llegar a su habitación. Las ropas color rosa depositada encima de su cama le hizo recordar de nuevo que estaba casado. Tan solo un dia de casado y ya le parecía una pesadilla. No hablaba con ella desde la noche anterior. No había tenido suficiente tiempo para realizar una llamada y preguntar que tal estaba.
Aun asi le extraño tanto silencio. Salio de la habitación y recorrió todo el apartamento en búsqueda de Susan. Pero no estaba.
Irritado se quito la corbata del cuello de un solo estiron.
¿Dónde podría estar una mujer embarazada a las 7:30 de la noche?
Diez minutos después se encontraba estacionando el auto frente la casa de sus padres. Los padres de Susan habían partido esa misma mañana hacia New York, asi que con ellos no se encontraba. Habia tratado de contactar a Linda en el camino, pero no había tenido éxito.
Bajo rápidamente del auto para correr a la entrada. Necesitaba la ayuda de sus padres para encontrar a su esposa e hijo.
Al entrar al hogar, recorrió cada habitación hasta entrar a la cocina y encontrar a su madre preparando una suculenta cena.
-Joe cariño...
Se sorprendió al verlo allí. Lo recibió con un enorme abrazo y un beso en la mejilla.
- Mama se que me apareci aquí sin avisar pero...
- Buscas a Susan? Esta en el Jardin con Jackie. Nos acompaño a visitar a los niños del hospital- Una enorme sonrisa cubrió su rostro- Es un amor. Fue la mujer mas delicada y sentimental que he visto.
Joseph observo fijamente a su madre todo el tiempo en silencio. Estaba en la casa de sus padres con su hermana y el no estaba enterado.
Al menos esta bien.
- Voy a verlas, si?
- Te quedas a cenar cariño?
- No quiero...
- No molestas- Interrumpio lo que estaba apunto de decir Joseph. Beso su mejilla de nuevo y lo empujo a la puerta que daba al jardín- Ahora ve hacia alla con tu esposa.
Las risas llenaron de calor su corazón. Era Susan quien reia con Jackie su hermana.
Se acerco lentamente a ella sin que Susan lo viera. Beso y abrazo a su hermana para luego pararse frente a ella.
Susan respiraba nerviosamente. Su esposo se arrodillo a la altura de su vientre. Su fuerte mano se poso sobre el, moviéndose impacientemente el bebe dentro de ella.
-Como estas?- Pregunto mirándola a los ojos.
- bien...- Susurro hipnotizada por su mirada.
- Como estuvo tu dia?
- Bien...- Murmuro de nuevo sin dejarlo de mirar.
Jackie intervino antes de que la conversación se volviera en una monotoma pregunta y respuesta.
-Salimos hoy en la tarde. Susan no dejo que le regalara un lindo vestido azul eléctrico que le encantaba.
Susan fulmino con la mirada a su cuñada.
-Y se puede saber porque no dejaste que Jackie te comprara ese vestido?
Su tono fue suave y lento, haciendo que el corazón de Susan se acelerara.
-No quiero que tu hermana gaste su dinero en mi. Para nada.
- Y si te lo compro yo? Recuerda, lo que es mio es tuyo.
- Si, pero...
- Luego quiero ir a ver ese vestido, si?
Susan asintió sin pensarlo dos veces a su voz sensual y delicada.
No podía hacer nada contra el. Era una tentación que la tenia con los pies de cabeza.
Jackie sonrio complacida. Susan le había confesado todo sobre porque se había casado. Ella aseguraba que el nunca podría sentir algo por ella, pero por el camino que iban todo iba a cambiar. Conocia muy bien a su hermano.
Solo había que dejarle todo al tiempo.
------------- COmentario--------------
HOLAA!! Siento tanto estar tan perdida, pero he estado realmente ocupada y como recompensa tienen 3 caps! Esta semana les bajo otro ;D
BESOS CHCIAS!
LAS QUIERO!
Atte. JenniJB
